Los 9 errores más graves que puedes cometer al crear un curso online

Actualmente se está creando un mercado lleno de posibilidades profesionales y de beneficios para aquellos que tengan el conocimiento para transitar por él: el mercado de la educación online.

Tener éxito o no en este mercado depende en buena medida de la comisión o no de una serie de errores que te van a acercar o a alejar de tu objetivo. Evitar estos errores debe ser tu primer micro-objetivo cuando estés intentando introducirse en este mercado.

Error #1 Crear un curso entero sin saber aún si habrá demanda para comprarlo

De todos los errores que pueden cometerse, éste es el más común y el más grave. Lo fácil para alguien que tiene profundos conocimientos sobre alguna materia es crear un curso, mientras que para venderlo debe salir de su zona de confort. Otra razón que justifica que se comete tan habitualmente este error es que normalmente tenemos una idea maravillosa que resuelve un problema que nos parece muy habitual de una forma que nos parece realmente ingeniosa, mientras que en realidad en muchos casos no existe ese problema (o es mucho menos grave para quien lo sufre de lo pensamos nosotros), o bien nuestra solución no es aquello que espera quien necesita ayuda.

La mejor forma de evitar cometer este error es testear con anterioridad a la creación del curso que existe el problema y que tu solución ayudarà a nuestro prospecto a encontrar solución.
Para hacer esto te recomendamos que primero construyas todo el sistema de marketing y venta del curso, es decir, que primero debes venderlo para después crear el contenido del curso. De esta forma, en el caso que no exista el interés que preveías, no habrás perdido semanas o meses creando el contenido de todo un curso que nadie quiere comprar.

 

Error #2 No tener claro a qué audiencia dirigirás el curso

“Quién quiere vender a todos, no vende a nadir” o “Si no sabes dónde apuntas seguro que no vas a cazar nada”. Estas frases resumen a la perfección este segundo error.
Muchas veces puedes no centrar el contenido del curso en las necesidades de un determinado tipo de alumnos, sino que, de forma errónea, puedes pensar que abriendo el foco para poder ayudar a más tipos de personas vas a vender muchas más copias de tu curso.

Debes crear un Avatar, es decir, un retrato de cómo es tu cliente ideal: qué problemas tiene, que aspiraciones, que tipo de contenido le gusta consumir, y todos los datos que puedas saber de este cliente tipo.
Con ello perseguirás dos finalidades:
Que sea más fácil encontrar a ese tipo de cliente para ofrecerle tu curso
Enfocar el contenido y la metodología del curso a las necesidades reales del cliente que efectivamente puedes ayudar con tu curso.

 

Error #3 Decidir por tí solo cuál es el contenido interesante que contendrà el curso

Normalmente, para decidir qué estructura y contenido debe tener el curso que quieras crear te reunirás contigo mismo. Tú eres el experto en la materia, y por tanto, puedes asumir que sabes mejor que nadie que necesitan tus potenciales alumnos y clientes.
Lamentablemente esto no es casi nunca así, sino que para dar la mejor de las ayudas a tu potencial cliente deberás preguntarle antes a él.

Para esto es de gran ayuda contar ya con una comunidad a quien poder enviar una encuesta por email donde les preguntes cuáles son sus mayores problemas en relación a la materia del curso, que cosas les gustaría o les ayudaría aprender con el curso, … Sin duda, estas respuestas resultarán oro puro para la elaboración de la estructura y contenido del curso y hará que dés una mejor ayuda o solución con tu formación online.
Para los casos en que estés empezando y aún no cuentes con una comunidad a la que preguntar por email, te recomendamos que busques personas que respondan a tu avatar y les realices esas mismas preguntas a través las redes sociales.
Sin tener ese tipo de respuestas, te será mucho más difícil saber los contenidos concretos que esperan encontrar en el curso tus potenciales alumnos y clientes.

 

Error #4 Centrarte en enseñar “cosas” y no en “facilitar resultados”

Otro de los errores más comunes que cometemos los formadores a la hora de crear nuestros cursos es enfocarnos en las cosas que queremos o debemos enseñar a los alumnos con nuestro curso. Nos olvidamos que las personas que compran cursos online, no buscan que les enseñemos a hacer cosas, sino que les ayudemos a obtener resultados en esa materia de la que somos expertos.

De hecho, debes plantear el curso, no como un listado de “cosas” que van a aprender, sino como una PROMESA: la promesa de llevar de la mano a tu alumno des del punto dónde se encuentra ahora mismo en la materia de la que trata el curso (Punto A) a dónde quiere llegar (Punto B).
Como ejemplo, en un curso de Excel no deberías centrarte en que el alumno aprenderá a crear fórmulas, o a crear macros, sino a que el alumno inexperto en Excel se convertirá en experto en esta herramienta y será capaz de implementar las hojas más complejas en su desempeño profesional (Promesa).

 

Error #5 Incluir demasiado contenido en el curso

Lo más habitual a la hora de planificar un curso es querer abarcar todo el conocimiento sobre la materia de la que eres expertos en él. Eso es un grave error. Y es un error porque, primero, no vas a conseguir hacer “el curso completo” de nada, ya que siempre quedarán aspectos más profundos que tratar en cualquier materia, y segundo, tu alumno no será capaz de asimilar esa gran cantidad de contenido que tienes en mente incluir.

Cuando determines el tema del curso, debes asegurarte de que solo estás cubriendo la información necesaria para aprender ese tema específico. El resto, lo dejas para un ebook o para otro curso.
Si no es esencial, fuera. No está incluido.
Debes asegurarte que el alumno aprende solo una cosa específica en el curso, para así poder aprenderla completamente.

 

Error #6 Hacer los vídeos de las lecciones o módulos demasiado largos

Muy ligado con el error anterior, cuando estés creando el curso normalmente puedes tener la impresión de que los vídeos o textos largos enseñan de forma más completa, que aportan más valor a tus alumnos.

Nada más lejos de la realidad, los vídeos o módulos deben ser cortos. deben centrarse solo en el desarrollo de una idea. Deben tener solo un objetivo. Si no es así, debes dividirlo en 2 vídeos, 2 módulos o 2 lecciones.
Creando vídeos o textos más cortos, ligeros y enfocados a un sólo objetivo facilitarás el aprendizaje del alumno.

 

Error #7 Subestimar el tiempo necesario para crear el contenido de un curso de calidad

Cuando se empieza a asomar a nuestra cabeza la idea de crear un curso online, normalmente es habitual pensar que ya que somos expertos en esa materia, su creación nos será relativamente fácil y rápida.
En realidad, cuando empieces a crear la estructura del contenido y a llenar de contenido cada lección o módulo, te darás cuenta que la cantidad de tiempo que necesitarás para generar efectivamente ese contenido es mucho mayor de lo que pensabas. Y cuando decimos que es mucho mayor, en muchos casos nos referimos a 3 o 4 veces más de lo estimaste cuando la idea del curso asomó por tu cabeza.

Cuando estimes el tiempo de creación del curso debes tener en cuenta todas sus fases: ideación, creación de la estructura del curso, llenado de contenido, producción de materiales, publicación de materiales y promoción del curso.
Cómo ves, el trabajo casi siempre será mucho mayor del que estimaste en un principio.

 

Error #8  No centrarse suficientemente en los resultados de los alumnos

Si tu objetivo con la creación de un curso online es buscar la rentabilidad de esta actividad a largo plazo, este es uno de los errores más graves que puedes cometer.
En demasiadas ocasiones nos centramos sólo en las ventas, en conseguir más ventas. Eso está bien, pero no debe ser lo más importante. Lo más importante es que el alumno quede satisfecho con el curso. Que hayas conseguido llevarlo del punto A al punto B, es decir, del punto en que estaba antes de empezar el curso al punto que le hemos prometido que llegaría al finalizarlo.
Ese cliente que ha conseguido sus objetivos contigo será el mejor prescriptor, y, no lo dudes, te traerá muchos nuevos clientes.

Con el fin de maximizar los resultados de tus alumnos, debes crear un sistema de seguimiento y de soporte constante. Esto puede articularse en forma de grupo de soporte en Facebbok donde tu y la comunidad resolvais dudas y preguntas, o bien webinars semanales de preguntas y respuestas.
En definitiva, lo importante es que el alumno se sienta acompañado por ti, note que estás ahí, y que además sienta que tu promesa de venta (resultados) puede conseguirse siempre que él ponga lo necesario de su parte.

 

Error #9 Preocuparse demasiado de las cuestiones tecnológicas

Muy a menudo veo que el problema más importante que creen tener las personas interesadas en crear cursos online es el del dominio de las cuestiones técnicas relativas a la tecnología.
Creen que deben dominar todo lo relativo a qué cámara usar, qué luz, qué micro,… y eso, evidentemente, se les hace una montaña.
Sin querer negar que conocer estos aspectos va a ayudar a dar un aspecto mucho más profesional a tu curso, quiero que veas que debes empezar “lean”, es decir, lo más sencillo posible. Luego, una vez hayas validado el curso y tengas feedback de tus alumnos, ya te adentraras (o contratarás) en el fantástico mundo de las herramientas técnicas de creación de cursos. Creeme, en este punto, menos es más.

 

En definitiva como puedes comprobar, todos los miedos o dudas que puedas tener a la hora de empezar a crear y a vender cursos online tienen su fundamento. Pero a pesar de ello, debes intentar, al menos, cometer los mínimos errores de los que enumeramos en este artículo, ya que de ello dependerá tu éxito, su duración y dimensión.

Espero que analizes cuales de estos errores estás cometiendo, si es que ya estás en el proceso de crear o vender cursos online, o que puedas evitar cometer la mayoría de ellos. Te puedo asegurar que cometerlos cuesta mucho tiempo y dinero (lo sé muy muy bien).

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